La historia de la ciudad

VILLA GESELL es una ciudad balnearia de la provincia de Buenos Aires. Está ubicada a 370 Km. al sudeste de la ciudad de Buenos Aires y a 105 Km. al noreste de Mar del Plata, se destaca por sus pinares y por sus amplias dunas y playas.

Aquí su historia:
Llega el año 1931 y Don Carlos veranea con su familia en Mar del Plata. Allí conoce al Sr Héctor Guerrero, dueño de casi todos lo campos de la zona y un gran forestador Guerrero le habla de una franja de médanos que existe al norte de Mar del Plata y que está en venta. Don Carlos se interesa, pues buscaba un campo donde plantar pinos que, con el tiempo, abastecerían la madera necesaria para reemplazar a la que traía desde el Tigre y con esto abarataría los costos de producción. “Cabe puntualizar que al comprar los médanos don Carlos no penso para nada en un balneario.” Don Carlos se interesa, y conviene con el Sr Guerrero en ir a ver el lugar. Viaja hasta sulky. Queda extasiado ante la inmensidad de arena frente al mar. Hace algunos pocitos de arena y comprueba que el agua dulce esta muy cerca de la superficie Esto lo decide, y cierra trato comprándole al Sr. Credaro 1.680 hectáreas de arena con 10 kilómetros de costa y 1.600 metros de profundidad. Sueña con ese bosque de pinos que le dará madera barata y buena para su fabrica. Cuando vuelve a Buenos Aires, toda su familia le recrimina haber pagado 28.000 “pesos fuertes” por un montón de arena Mientras tanto, el impulso creador de Don Carlos sigue a flor de piel. Mientras tanto, el impulso creador de Don Carlos sigue a flor de piel. Para su fábrica perfecciona muebles extensibles para el aseo y vestido de bebes. Además inventa un vaporizador para cocina a kerosene, nafta y gas oíl que no llega a patentar, como tampoco un regulador de velocidad para cargadores Después de la compra, don Carlos, entusiasmado contrata gente que instala en lo médanos y comienza la construcción de un tamaño mediano. Envía las plantas por vagón de ferrocarril que, en ese entonces, iba de Constitución a Juancho. E transporte hacia la costa se hacía por medio de carros tirados por caballos y se guardaban las plantas en el galpón vivienda, a 16 cuadras del mar. Don Carlos viajaba cada 15 días Se comienza a forestar. Se plantan los arboles, que inmediatamente se secan por acción de los vientos y de la arena voladora. En el año 1932 don Carlos encara la construcción de la vivienda familiar sobre un médano a pocos metros del mar. Los paneles se confeccionan en la fábrica de la Casa Gesell y se levantan sobre la arena. Don Carlos va en contra del mito bíblico”no construirás tu casa sobre la arena”. Se hace un encadenado y se levanta la estructura traída desde Buenos Aires. Las paredes son dobles, de madera cubiertas por material desplegable y por revoque grueso. El hueco que quedaba entre ambas paredes se rellena con papel de diario para hacerlas aislantes. La casa consta de cuatro ambientes, cocina y baño, y mas tarde se le agregará habitación y baño de servicio. Tiene cuatro puertas, cada una orientada hacia un punto cardinal con el fin de que, si la arena clausuraba alguna, puerta, siempre hubiera otra donde salir. Una gran galería perimetral rodea la vivienda y la protege del intenso calor provocado por el sol. Cuenta la anécdota que en invierno, cuando alguien se quejaba de sentir frío, don Carlos lo mandaba a correr alrededor de la galería hasta que entrara en calor. Se empieza a plantar árboles alrededor de la casa pero por los fuertes vientos salinos la arena vuela y deja las raíces de las plantas a descubierto. Por lo tanto se secan. Este proceso se repite una y otra vez con los mismos resultados En 1934 don Carlos contrata en Alemania a ingeniero agrónomo Carlos Bodesheim para que lo ayude en la forestación. Se hacen toda clase de intentos sin éxito, tanto que, después de más de un año, el ingeniero regresa a Alemania, previa advertencia a Don Carlos de que en el arenal nunca crecería nada Por fin, Don Carlos comprende que debe detener el movimiento de la arena para que los árboles prendan. Pone en práctica lo que se va a llamar “enquinchados” Traza cuadrados de 10 metros de lado y planta esparto alrededor de los mismos El esparto es un yuyo fuerte y resistente que tolera los vientos y composición calcárea de la arena. En el centro siembra yuyos tales como cebada, cebadilla, y un trébol, el “Melilotus alba”, que es enriquecedor de suelos ya que toma el nitrógeno del aire y lo vuelca en el suelo, haciéndolo más fértil,Además idea un tubo de cartón alquitranado dentro del cual se coloca una mezcla de tierra fértil y arena, y allí planta la semilla o el arbolito. Introduce el cilindro en el enquinchado haciendo que la raíz busque el agua en la profundidad; el árbo queda firme en el suelo y ya no puede ser arrancado por los vientos. También observa que en varias hileras de pinos plantados, una hilera prospera y la de a lado no. Cava un pozo en el suelo y ve que en la hilera que prospera las raíce tiene un hongo y riega los pinos, los cuales empiezan así a crecer satisfactoriamente. A pesar de todo esto, la pérdida de árboles es importante. En 1938 toma conocimiento de que en Australia, que está a la misma latitud que la Argentina y tiene una extensa zona costera, crece una acacia, la “Acacia Trinervis”, que se adapta muy bien en la arena, resiste los vientos salinos y, como el Melilotus, toma nitrógeno del aire y lo vierte al suelo. Importa esta planta desde Australia, vía Alemania. Coloca varios ejemplares frente al mar, haciendo lo que llamó “nidito” tres acacias y detrás un pino, que así quedaba protegido. La Acacia Trinervis prosperó extraordinariamente. Aportamos aquí otra anécdota. Era Navidad y cuando la esposa de Don Carlos pone la mesa para celebrar esta festividad, nota que faltan las nueces. ¿Que había pasado? !Don Carlos las había plantado! Es así como la fijación de los médanos empieza a prosperar. Esta se hace desde el mar hacia tierra adentro, y desde la casa de los peones hacia el mar. El bosque está tomando forma Villa Gesell prospera. Además, en 1936 Don Carlos se ha divorciado de Marta Tomys y está instalado con su nueva mujer Emilia Luther. Desde 1937 Don Carlos ya vive en la Villa en forma permanente Para el sustento familiar se hace una huerta y para la provisión de leche se compran chivas que se ordeñan todas las mañanas,pero las chivas se escapan y comen los brotes incipientes. También se construye un gallinero donde llegará a haber 100 gallinas. Se intenta vender los huevos, pero este proyecto no prospera Los huevos se van acumulando y por fin se usan como abono En 1940 el dinero que Don Carlos había retirado de la Casa Gesell para la forestación de las dunas llega a su fin. !Hay que hacer algo! ¿Por que no construir una casita y alquilarla durante el verano? Es así como en 1941 construyen una pequeña casa frente al mar a la que llaman”La Golondrina”, pues estas aves llegan con el verano y se van con el invierno como los turistas. Don Carlos coloca un aviso en un diario de Buenos Aires el cual para su gran sorpresa, es contestado por un Sr. Stark, gerente de Siemmens y con él fijan día y hora en que los visitantes (Stark y su Esposa) legarían a Juancho. Don Carlos los espera y con el sulky emprenden el viaje hacia el mar. La casita que Emilia había adornado con flores y huevos frescos, espera a los primeros turistas que la ocuparán. El viaje a través de los médanos es incómodo. La Sra. de Stark, sacudida por las irregularidades de un sendero precario, de los bañados donde los mosquitos se lanzan sobre su presa, en un momento dado no quiere seguir adelante. ¿Hacia donde los llevaban? Pero su marido le da ánimos y así, por fin, llegan a la casita El matrimonio Stark pasa las mejores y más tranquilas vacaciones de su vida. En marzo, cuando llegan a Buenos Aires, recomiendan el lugar y, al año siguiente Don Carlos ya tiene varios lotes vendidos, donde se levantarán las casas. El problema económico ha sido solucionado y así el bosque para la extracción de madera se convierte en balneario En 1943 se abre un camino de acceso a Villa Gesell desde la vieja Ruta 11. Villa Gesell crece cada vez más y algunos turistas vienen en automóvil. Por este motivo en el predio del vivero, ya lleno de almácigos, Don Carlos construye una pequeña casa que funcionará como almacén, donde se vende lo más esencial como azúcar yerba, harina, huevos, etc.. De todas maneras cada semana un peón viaja a Madariaga para traer víveres y otros elementos. Antes de partir pasa por cada una de las casas de los turistas donde se les entrega una lista. Misteriosamente lo encargos de cigarrillos y alcohol no llegan a destino. Don Carlos era enemigo acérrimo de todo aquello que fuera vicio entre los cuales también se incluía e juego, tanto que cuando se quiso instalar un casino en Villa Gesell él se opuso terminantemente (finalmente el casino se abrió en Pinamar). Además del almacén se instala un surtidor de nafta a palanca y un pequeño taller mecánico para solucionar los problemas de los turistas, del parque de vehículos y maquinaria viales que don Carlos va adquiriendo poco a poco. Como la Villa crece vertiginosamente instala, también en este predio, un generador de electricidad, y al tiempo otro. Con estos dos generadores, Don Carlos daba luz eléctrica dos hora por la mañana y dos por la noche. A las 22 hs. se apagaba la luz, previo aviso con pequeños guiños sucesivos para que la gente que seguía levantada acudiera a las velas y a los soles de noche. En 1952, la casa de Don Carlos ya había quedado pequeña. Funciona como vivienda familiar y como oficina de administración y venta de terrenos. Doña Emilia le ruega a su marido que construya una vivienda para la familia y que la pequeña casa quede como oficina exclusivamente. Don Carlos por fin accede al pedido de Emilia pero con la condición de que él hará los planos. Es así como se construye Emilia pero con la condición de que él hará los planos. Es así como se construye una casa mas grande y cómoda para la familia, con estructura de chalet suizo sobre el médano frente al mar que se habia formado durante los veinte años posteriores a la construcción de la primera casa Y sigue el progreso. Ya no hay que acudir a Madariaga para la compra de artículos de primera necesidad. La Cooperativa de Electricidad brinda luz las 24 Hs., la Cooperativa de Teléfonos provee de aparatos telefónicos. El destacamento Policia se convierte en Comisaría. La primera escuela, construida en 1947 y que estaba a cargo del maestro Hernández y subvencionada totalmente por Don Carlos, es reemplazada por la Escuela N’12, actualmente la Escuela N’1. El edificio de la primera escuelita pasa a ser vivienda y consultorio del primer médico, luego consultorio del primer dentista y finalmente vivienda de una de las hijas de Don Carlos. En 1969 había comenzado a construir el Acuario que llegó a ser el más grande de Sudamérica. En 1970 se construye el Muelle de Pesca y en 1971 la Estación Terminal de Ómnibus. También solventado por Don Carlos se construye el primer colegio secundario al que El Fundador dará el nombre de su madre Ana Böttger de Gesell, y el Aeródromo Mientras vivió, Don Carlos siguió brindando los servicios viales. Después de las luvias, salían sus máquinas para alisar las calles A la gente que trabajaba con él les daba grandes facilidades para la compra de terrenos y la construcción de su casa; fue así como se formó el barrio obrero. Aún hoy en día es muy común oír las expresiones de agradecimiento de sus ex peones Don Carlos tuvo la dicha de ver su obra terminada y la forestación de todo Villa Gesell. Poco antes de morir era común oírle decir :”AHORA FORESTARE EL SAHARA”. Falleció a causa de un infarto el 6 de Junio de 1979 en el Hospital Alemán de la Ciudad de Buenos Aires, a los 88 años de edad. Su tumba se encuentra en el cementerio de Villa Gesell.

Biografía por la Lic. Amalia Oestreicher Bibliografía Gesell Rosemarie: Carlos I. Gesell:  su Vida 2′ Ed. – Villa gesell 1993 – Archivo del Museo Histórico Municipal.